Protección y Seguridad

Un gran poder conlleva una gran responsabilidad: Maneja seguro con tu SOAP

30 Ene, 2023

¿Las acciones de los Vengadores deben ser supervisadas o no? Desde el estreno de Capitán América: Civil War (2016), el debate sigue vigente. Por un lado, Steve Rogers, el famoso Capitán América, piensa que no. En cambio, Tony Stark —Iron Man— cree que nadie debería estar por encima de la ley: incluso si tienes habilidades extraordinarias, siempre deben existir límites, especialmente cuando el objetivo es proteger a las personas.

Imagen de superhéroe

En la vida real no existen superhéroes como Capitán América, pero sí hemos desarrollado tecnología que, en cierto modo, nos acerca a Iron Man. Pensemos en el automóvil: cada vez que nos subimos a uno, es como si nos pusiéramos una coraza de metal que nos da el poder de desplazarnos rápido y recorrer grandes distancias. Hoy puede parecernos normal, pero hace solo algunas décadas era impensado que el auto fuera parte de la vida cotidiana.

Ahora bien, todo gran poder conlleva una gran responsabilidad. Al conducir, tienes el «poder» de moverte rápido, pero también el deber de hacerlo con cuidado, por lo que el Estado y las autoridades han establecido leyes y requisitos para usar ese poder de forma responsable en calles y carreteras.

Dentro de estas, podemos resaltar grandes iniciativas, tales como:

Límites a la velocidad

Movilizarte a 10, 20 o 30 veces más rápido que un ser humano te puede hacer sentir poderoso, pero tiene consecuencias. Por eso, existen los límites de velocidad: su objetivo es reducir la gravedad de los accidentes y proteger vidas. Asimismo,En nuestro país se acaba de aprobar la Ley CATI , donde a través de cámaras de seguridad se detecta y sanciona a quienes no respeten los límites de velocidad o las luces rojas.

Impuestos y permisos

Cada vez vemos más vehículos con tecnologías limpias y la industria avanza rápido, pero aún una gran parte del parque automotriz genera contaminación. Por eso existen mecanismos de control como impuestos a combustibles, peajes y permisos de circulación, que buscan reducir el impacto medioambiental, mantener carreteras en buen estado y asegurar que los vehículos que circulan cumplan condiciones mínimas de seguridad.

El uso del cinturón de seguridad

A quién no le gustaría moverse a la velocidad de la luz o tener un cuerpo indestructible de acero. Pero bueno, todos sabemos que esto no es posible. Por este motivo, en Chile, el uso del cinturón de seguridad es obligatorio desde 1985, velando por nuestra seguridad y la de nuestros pasajeros.

Asimismo, CONASET establece que «está prohibido el traslado de menores de 12 años en los asientos delanteros en automóviles, camionetas camiones o similares, excepto en aquellos de cabina simple» y, desde 2011, esta obligación también aplica para buses del transporte público.

Uso del casco

En la ficción existen superhéroes que atraviesan paredes o son indestructibles. Sin embargo, en la realidad, los humanos no tenemos ese poder. Siendo así, y según lo menciona la Biblioteca del Congreso Nacional de Chile, en el año 2000 se aprobó la ley que obliga a «todo conductor de motocicletas, motonetas, bicimotos, moto para todo terreno (de tres o cuatro ruedas) u otro vehículo motorizado similar de dos o tres ruedas, así como sus acompañantes» a usar un casco protector. No es un detalle: el casco reduce el riesgo de lesiones fatales y traumáticas en la cabeza.

El uso de la silla para niños

No necesitas ser un superhéroe para cuidar de los más pequeños, ya que ser precavido y pensar en su seguridad siempre es el primer paso. Para ello, no debes olvidar que hoy en día requieres silla para trasladar niños en tu vehículo. En su sitio web, Chileatiende explica que “los automovilistas deben transportar en sistemas de retención infantil a los menores hasta que cumplan los 9 años (o que tengan una estatura de 135 centímetros y 33 kilogramos de peso)”. Además, de acuerdo a cifras del Gobierno Nacional, «el uso correcto de las sillas de retención infantil en vehículos pueden prevenir entre un 50 y 80% lesiones mortales y graves en siniestros de tránsito».

Todas estas iniciativas buscan disminuir las consecuencias de los accidentes de tránsito, que preocupan todos los años, sobre todo en vacaciones o festividades. No obstante, aunque la prevención es clave, la realidad es que los accidentes pueden ocurrir.

Por eso existen mecanismos de protección pensados para conductores, pasajeros y peatones. Así fue como se creó el SOAP (Seguro de Obligatorio de Accidentes Personales), un seguro obligatorio que permite cubrir los daños o gastos ante lesiones o el fallecimiento en caso de accidentes

El SOAP y su importancia en la vida diaria

De acuerdo con Carabineros de Chile, en el país se registran nueve colisiones viales por cada hora, lo que se traduce en 218 por día. Con base en esta realidad, la ley dicta que todas las personas que posean un vehículo motorizado deben contratar el SOAP para obtener el permiso de circulación hasta el 31 de marzo del año en curso.

Sin embargo, muchas personas todavía no tienen claro su alcance, qué coberturas entrega o qué lo diferencia de otros seguros. Y ese es precisamente el punto clave: entender por qué es un seguro tan importante.

«El 62% de las personas que debería comprar el SOAP no tiene idea del alcance del seguro», afirma Alberto Escobar, Gerente de Movilidad de Automóvil Club de Chile. Además, explica que el SOAP es uno de los seguros más importantes y solidarios para los chilenos, ya que su cobertura aplica en cualquier centro médico del país y protege a todos los involucrados en un accidente de tránsito.

Por ejemplo: si dos autos chocan y uno golpea a personas en un paradero, el SOAP cubrirá a esas personas. Si viajas como pasajero en una micro que sufre un accidente, también podrías cubrir gastos médicos con el SOAP del vehículo de transporte público

Por eso, si eres víctima o testigo de un siniestro, anotar la patente y los datos del vehículo es una acción clave para activar la cobertura.

¿Qué cubre el SOAP?

Ante un accidente de tránsito, el SOAP puede cubrir gastos como hospitalización, atención médica, rehabilitación, intervenciones quirúrgicas y lesiones dentales. Además, puede indemnizar en caso de invalidez o muerte al afectado o sus beneficiarios.

Más en específico, el SOAP cubrirá los gastos hasta los siguientes topes:

  • Gastos Médicos y Hospitalarios: hasta UF 300.
  • Incapacidad Permanente Parcial: hasta UF 200.
  • Incapacidad Permanente Total: UF 300.
  • Muerte: UF 300.

¿Cuál es la diferencia entre el SOAP y un seguro de auto?

Dado que el SOAP es un producto relacionado a los accidentes de tránsito, suele confundirse con otros seguros. Muchas veces suele confundirse el SOAP, que es un seguro obligatorio, con seguros automotrices corrientes, que son opcionales para los conductores. Pero es importante aclarar las diferencias entre estos:

  • El SOAP es un seguro obligatorio que cubre lesiones o fallecimiento de personas involucradas en un accidente de tránsito.
  • Un seguro automotriz (seguro de auto) es opcional y cubre daños materiales del vehículo, reparaciones e indemnizaciones según la póliza.

Por lo tanto, no son excluyentes: puedes (y muchas veces conviene) tener ambos. Mientras el SOAP protege a las personas, el seguro automotriz protege el vehículo.

Volvamos al ejemplo que explicamos más arriba. Si dos autos chocan y uno golpea a las personas que están en un paradero, el SOAP cubrirá los daños de estas personas, mientras que el Seguro de Auto te permitirá reparar tu vehículo u obtener indemnización, dependiendo de los daños.

¿Cómo usar el SOAP en caso de accidente?

Si sufres un accidente de tránsito, el SOAP va a cubrir los gastos del conductor, las personas transportadas en los vehículos y de terceros afectados por el accidente. Para esto deberás seguir los siguientes pasos:

  1. Ir a un servicio de urgencia para atender a las personas lesionadas, detallando que las lesiones fueron causadas por un accidente de tránsito.
  2. Hacer la denuncia a Carabineros de Chile. Para este paso es sustancial que conozcas la patente del otro vehículo involucrado.
  3. Solicitar el certificado, otorgado por un tribunal o el Ministerio Público, en el cual se especifiquen los datos del siniestro.
  4. Hacer el denuncio de siniestro en la compañía de seguros donde hayas comprado el SOAP. Recuerda guardar todas las boletas de gastos médicos y los documentos del Juzgado o Fiscalía producto del accidente de tránsito.

Más en detalle, los antecedentes que necesitarás entregar a la compañía de seguros para solicitar el reembolso de los gastos serán:

  • Descripción de la fecha, hora y el lugar en donde ocurrió el accidente.
  • El número de patente del auto.
  • Nombre, RUT, e-mail o número de teléfono de los involucrados.
  • Número de póliza del SOAP.
  • Nombre de la aseguradora.
  • Parte levantado por Carabineros.
  • Presentar el documento «Denuncia de Siniestros Seguro Obligatorio de Accidentes Personales».

Para cerrar, volvamos a la idea central: cuando conduces, tienes un poder, pero también una gran responsabilidad. Podemos disfrutar la libertad de movernos, pero siempre considerando que nuestras decisiones al volante afectan a otros.

El SOAP es un seguro solidario y esencial para enfrentar situaciones complejas, entregando cobertura al conductor, pasajeros y terceros afectados en un accidente de tránsito. Más allá de una multa o del permiso de circulación, se trata de seguridad y protección para las personas, con el objetivo de hacer de la vía un lugar más seguro.